George Daniels (1926-2011). Inventor del Escape Co-Axial
Creado el 09. Nov, 2011 por Relojes.tv en Noticias
El Dr. George Daniels falleció el pasado 21 de octubre, fue relojero durante más de sesenta años y recibió en su profesión más honores que ningún otro, y los más altos. Inventó el Escape Co-Axial, que ha sido adaptado por OMEGA a la producción en serie y ha revolucionado la industria de la relojería mecánica.
Antiguo maestro de la Clockmaker’s Guild de Londres y ex presidente del Horological Institute, George Daniels recibió la Medalla de Oro de la Clockmaker’s Company, la Medalla de Oro del British Horological Institute, La Medalla de Oro de la City of London Guild y la Medalla Kullberg de la Stockholm Watchmakers’ Guild. La reina Isabel II lo hizo Member of de British Empire, por sus contribuciones a la relojería.
La siguiente entrevista realizada por Omega tuvo lugar en 2010.
El Escape Co-Axial es calificado frecuentemente de “radical” y “revolucionario”. ¿Se siente a gusto con estos adjetivos?
Me siento a gusto cuando oigo que describen así el Escape Co-Axial, porque, efectivamente, es revolucionario y radical. El Escape Co-Axial resuelve un problema que venía desconcertando a los relojeros desde hace 500 años: el problema de la lubricación.
¿Queda todavía sitio en la relojería mecánica para otro avance tan espectacular –tan radical y revolucionario– como el Escape Co-Axial?
Puede que parezca pretencioso, pero, sinceramente, no lo creo. Los relojes mecánicos tienen una larga historia y, para mejorarlos, siglos de maestros relojeros han ido enfrentándose a diferentes desafíos. Los problemas de la viscosidad de los lubricantes y de la necesidad de lubricación, causada por la fricción de deslizamiento, han sido estudiados por los relojeros durante cientos de años y no se han resuelto hasta la llegada del Escape Co-Axial.
Es posible utilizar diferentes materiales para construir ciertas partes de los movimientos, pero eso no influye tanto en el funcionamiento del reloj como lo hace el Escape Co-Axial.
Con el paso del tiempo, ¿será el Escape Co-Axial el más utilizado en la fabricación de nuevos relojes mecánicos?
La industria de la relojería es, por naturaleza, muy conservadora y tarda en aceptar las novedades. Pero, en esencia, todos los fabricantes que continúen con otros escapes serán al final barridos por el Co-Axial, por la simple razón de que es mejor. OMEGA ha sido capaz de demostrar que el Escape Co-Axial puede ser producido en serie y a gran escala. Harán falta todavía algunos esfuerzos para convencer a la industria de la relojería mecánica, pero es sólo cuestión de tiempo.
¿Le ha sorprendido el renovado éxito de los relojes mecánicos?
En absoluto. He dicho a menudo que nunca he dudado que el reloj mecánico sobreviviría y yo inicié ese renacimiento con el primer reloj al que puse un Escape Co-Axial, en 1969, en Londres.
Mi mantra es, desde hace mucho tiempo, que la supervivencia del reloj mecánico está asegurada por sus cualidades: es histórico, técnico, intelectual, estético, útil e incluso entretenido. Esas propiedades han mantenido la popularidad de los relojes mecánicos a lo largo del tiempo y están llamadas a hacerlos perdurar en el futuro.
Aunque puede decirse que, hace una generación, el reloj mecánico tenía necesidad de mejoras que impidieran su tendencia a ser eclipsado por el cuarzo.
Éste, en resumen, es uno de los beneficios reales del Escape Co-Axial: va a desempeñar un papel muy importante en extender la popularidad de los relojes mecánicos al siglo XXI y aun más allá.
Un artículo del Financial Times decía que usted no dibuja diseños detallados de sus relojes hasta que están terminados. ¿Es verdad eso? Si sí, ¿improvisa usted cuando está creando un reloj?
Es verdad que no realizo dibujos detallados hasta que el reloj está completo. Pero recuerde que ninguno de los grandes relojeros del pasado trabajaba a partir de planos. Cuando comienzo un nuevo reloj, lo tengo todo en la cabeza. A medida que avanzo, es posible que haga algunas pequeñas modificaciones si se me ocurre algo que pueda suponer una mejora.
Uno de los problemas del dibujo detallado está en que el trazo del lápiz puede ser varias veces más grueso que las partes más pequeñas de un movimiento de reloj.
Debo señalar que la excepción son los escapes. Como tienen unas tolerancias pequeñísimas –apenas unas milésimas de milímetro–, se les hacen planos a escala detallados. A veces he creado una docena de dibujos de un escape, para obtener su eficiencia máxima.
Hace unos años, Sotheby’s reunió en una exposición 36 de los 37 relojes que usted ha realizado. ¿Tiene un afecto particular por alguno de ellos o quiere a todos sus “hijos” por igual?
Hay dos a los que tengo un cariño especial. Uno es el Grande Complication, que es un reloj digno de su nombre: se trata de un tourbillon de un minuto, en oro, con un diminuto Escape Co-Axial y todas las complicaciones posibles: repetición de minutos, calendario perpetuo instantáneo, ecuación del tiempo, fases lunares, termómetro e indicación de reserva de marcha. Por cierto, todavía lo tengo. El otro es el Space Traveller. Tiene un escape independiente de doble rueda y también numerosas complicaciones: tiempo medio solar y sideral, edad y fase de la luna y ecuación del tiempo.
Ninguno de esos relojes fue de encargo. Todos se crearon con fines experimentales. Cuando empecé a hacer relojes, ya había decidido no realizar ninguno por encargo, sino seguir totalmente mis ideas y hacerlos para mi satisfacción. Ya los vendería cuando y si aparecía el cliente apropiado.
En 2009, OMEGA celebró el décimo aniversario del primer Escape Co-Axial en un calibre OMEGA. Los escapes han formado parte de su vida durante cuarenta años. ¿Está usted satisfecho con el modo en que OMEGA ha interpretado y presentado este escape?
Cuando OMEGA se comprometió a producir en serie el Escape Co-Axial, me puse muy contento. Tenían el suficiente valor como para llevar adelante esta tecnología revolucionaria, frente a un montón de críticas y al escepticismo del resto de la industria. Entonces, no había alabanzas para OMEGA. Yo podía identificarme con ellos, porque tampoco las hubo para mí, cuando inventé el Escape Co-Axial.
Como se trataba casi de mi bebé, tuve fuertes discusiones con varios de sus técnicos, sobre todo al principio. Colaboramos durante años en la especificación de los componentes, con objeto de definir la forma de los instrumentos especiales que se necesitaban para la producción. El Escape Co-Axial es más complicado que el clásico, así es que me mantuve pegado a los técnicos durante la fase previa a la producción. Trabajar con otros supuso una nueva experiencia para mí y disfruté mucho con la relación que se fue consolidando entre OMEGA, sus técnicos y yo.
Lo más satisfactorio es ver el producto final funcionando y resulta verdaderamente emocionante para un inventor comprobar que sus aspiraciones se han cumplido tan perfectamente. El resultado es extraordinario, ¡un funcionamiento día a día y a largo plazo que el escape de áncora clásico no puede igualar! Hay que felicitar a OMEGA por su valentía al aceptar el Escape Co-Axial y le deseo el mayor de los éxitos con él.
Fuente: Omega